martes, octubre 28, 2008

Las horas muertas

Busco un pequeño espacio
oscuro, sereno...un día de lluvia estaría bien.
Busco un lugar que está al fondo del pasillo
al girar la esquina
en el fondo del mar.
Se oye el silencio
te acercas, déspota, y me miras de reojo
yo sonrío
con la misma malicia en la mirada...
te vas
pasa el tiempo y vuelves
acaricio tu pelo
es lo más cerca que puedo estar de tí.

En mi espacio huele a otoño
el clima es húmedo pero no molesta
no hay gente alrededor
suena una canción repetidamente de la que disfruto hasta odiarla
hay fruta pelada y cortada a trocitos
hay huevos fritos ecológicos
y hay queso, vino y queso.

Oscurece aún más
el cielo es un manto negro de viuda
de esas que ya no quedan.
Coloco unas cuantas estrellas
alargo la mano
y cojo una.
me la como
sabe a sandía...

Justo antes de que amanezca desaparezco
tu pelo está ya grasiento
y mi mano huele a él.
Estás dormido
sueñas con guerras
yo paso frío, pero enseguida estoy en mi cama...
huelo mi almohada y me dejo morir por unas horas.

Me gustaría que la muerte fuera sueño
uno tras otro...sin descanso.

Suena una nueva canción,
debo gastarla antes de que se acabe el nuevo día...