tengo sólo 5 minutos para cagarme en todo. para envidiar las manos de otros. de casi todos otros que valen según mi criterio más que yo. tengo 5 minutos para tacharme de insegura y para ponerme las lentillas antes de salir. tengo 5 tristes minutos para decirme a mí misma que tantas ideas han de llegar a buen puerto. 5 minutos para decidirme a enseñar la cara, a moverme, a crear un universo a mi alrededor. tengo 5 putos minutos para dejar de decir tacos y ponerme unos pantalones verdes de pana.
tengo 5 maravillosos minutos para reflexionar sobre lo inreflexionable, cuánto menos tangible, cuánto más amable.